Gestión del riesgo

Grados de setup: deja que la calidad del trade decida tu tamaño de posición

Convierte tu checklist de trading en un sistema: rúbrica, puntuación, grado A, B o C y un % del riesgo diario para cada uno, con tres setups de ejemplo.

Por el equipo de The Trader Journal8 min de lectura

Ilustración de un checklist de setup con puntos, una puntuación de 8 sobre 10 que da un grado A y el tamaño de posición que resulta de ese grado.
En este artículo
  1. 01Del checklist de trading a la rúbrica
  2. 02De la puntuación al grado
  3. 03Del grado al tamaño de posición
  4. 04Tres setups de ejemplo
  5. 05Problemas de tesis y problemas de ejecución
  6. 06Cómo diseñar tu propia escala
  7. 07Cómo lo hace The Trader Journal

Si decides el tamaño de cada operación por cómo te sientes (más cuando el gráfico «se ve claro», menos cuando dudas), la convicción del momento está haciendo de medidor de calidad. Y mide mal: acabas arriesgando lo mismo, o más, en una operación mediocre que en una excelente.

Los grados de setup sirven para separar dos preguntas que solemos mezclar: cuánto se parece esta operación a tu mejor setup y cuánto estás dispuesto a perder en ella. La primera la responde una rúbrica; la segunda, una tabla que decides en frío, lejos del mercado. Hay quien usa escalas de A+ a F; para empezar basta con tres grados y un «no operar».

Del checklist de trading a la rúbrica

Un checklist dice si algo se cumple; una rúbrica, además, cuánto se cumple. Cada criterio suma puntos y el total te dice qué calidad tiene la operación, siempre con la misma vara de medir.

  • Criterios observables antes de entrar. «Volumen en la ruptura de al menos 1,5 veces la media» se puede comprobar; «me gusta el gráfico», no.
  • Pocos criterios, cinco a siete. Si puntuar te lleva más de un minuto, dejarás de hacerlo.
  • Puntos según lo que pesa cada criterio. Un sí/no puede valer 0 o 2; un criterio con matices, de 0 a 2; y uno con opciones puede sumar o restar: tendencia a favor +2, lateral 0, en contra −2.
CriterioPuntos
Índice por encima de su media de 20 sesiones0 a 2
Rango de al menos cinco sesiones con techo claro0 a 2
Volumen en la ruptura de al menos 1,5 veces la media0 a 2
Fuerza relativa frente a su sector0 a 2
Stop técnico a menos de un ATR de la entradaSí: 2 · No: 0
Máximo10
Ejemplo de rúbrica de 10 puntos para un setup de ruptura de rango.

De la puntuación al grado

Para que rúbricas de distinto tamaño se lean igual, el grado se fija con el porcentaje de la puntuación máxima, no con los puntos. Así, un 6 sobre 8 y un 9 sobre 12 son el mismo grado. Una escala razonable para empezar:

GradoPuntuación mínimaCon una rúbrica de 10 puntosParte del riesgo diario
A70 %7 puntos o más60 %
B45 %5 o 6 puntos35 %
C25 %3 o 4 puntos20 %
No operarMenos del 25 %0 a 2 puntos0 %
Escala de partida: puntuación mínima de cada grado y parte de la pérdida máxima diaria que se lleva.

El «no operar» es la parte más importante de la tabla: convierte la duda en una regla. Si la operación no llega al mínimo, no hay tamaño pequeño que la justifique.

Del grado al tamaño de posición

El grado no decide cuántas acciones compras, sino cuánto dinero arriesgas. El tamaño sale después, de la distancia al stop, con la misma fórmula de siempre.

Pérdida máxima diaria = capital × % de riesgo diario

Riesgo de la operación = pérdida máxima diaria × % del grado

Tamaño = riesgo de la operación ÷ (distancia al stop × multiplicador)

El multiplicador es 1 en acciones y 100 en la mayoría de opciones sobre acciones. Redondea siempre hacia abajo.

Diagrama en cinco pasos: la rúbrica suma 8 de 10 puntos, eso es un 80 %, que corresponde al grado A; el grado A se lleva el 60 % de una pérdida máxima diaria de 200 euros, 120 euros, y con un stop a 2 euros salen 60 acciones.
De la rúbrica al tamaño: la calidad decide el riesgo, y el stop decide las acciones. Toca la imagen para ampliarla.

Si todavía no tienes clara la fórmula del tamaño, la explicamos con ejemplos en acciones, opciones y futuros en tamaño de posición y riesgo por operación.

Tres setups de ejemplo

Cuenta de 20.000 €, riesgo diario del 1 % (pérdida máxima diaria de 200 €) y la escala anterior. Cada setup tiene su propia rúbrica de 10 puntos.

SetupPuntosGradoRiesgoEntrada / stopAcciones
Ruptura de rango con volumen8 de 10 (80 %)A120 €50,00 / 48,00 €60
Pullback a la media de 205 de 10 (50 %)B70 €120,00 / 117,50 €28
Rebote contra la tendencia3 de 10 (30 %)C40 €30,00 / 29,20 €50
Tres operaciones puntuadas con la escala de partida.
Barra de 0 a 100 % dividida en zonas: no operar por debajo del 25 %, C del 25 al 45 % con el 20 % del riesgo diario, B del 45 al 70 % con el 35 % y A desde el 70 % con el 60 %. Sobre la barra están los tres setups de ejemplo: el rebote contra la tendencia en el 30 %, el pullback en el 50 % y la ruptura en el 80 %.
La escala de partida con los tres setups de ejemplo colocados según su puntuación. Toca la imagen para ampliarla.

Fíjate en lo que hace la escala: la ruptura, que cumple casi todo, arriesga el triple que el rebote contra la tendencia (120 € frente a 40 €). El rebote no está prohibido, pero pesa menos en tu resultado; y si no hubiera llegado a 3 puntos, no se opera.

Los grados reparten un presupuesto, no lo multiplican. Si pierdes un A por la mañana (−120 €), te quedan 80 € de tu pérdida máxima diaria: cabe un B (70 €) o un C (40 €), pero no otro A. Y si lo consumes entero, se acabó el día, sea cual sea el grado de lo que venga después: es la misma lógica que el límite de pérdida diaria de las cuentas de fondeo. En una mala racha, además, conviene bajar de grado: lo vemos en cuándo reducir el riesgo en un drawdown.

Problemas de tesis y problemas de ejecución

La ventaja menos evidente de los grados es que separan dos tipos de error que, mirando solo el resultado, parecen el mismo:

  • Problema de tesis: ejecutas el setup tal como estaba previsto y aun así, a lo largo de muchas operaciones, no gana. La idea falla, y lo que hay que revisar es la rúbrica o el setup.
  • Problema de ejecución: el setup funciona, pero tú no: entras sin llegar al grado mínimo, arriesgas como A en una operación B, mueves el stop o sales antes del objetivo.

Para distinguirlos, registra el grado antes de entrar y compara la expectancy de cada grado cuando tengas suficientes operaciones:

GradoOperacionesAciertosExpectancy
A3250 %+0,55R
B4141 %+0,20R
C1833 %−0,10R
Ejemplo ilustrativo: expectancy por grado tras 91 operaciones.

Aquí los grados distinguen calidad: A rinde más que B, y B más que C. La tesis de los setups A y B funciona. El grado C pierde de media, aunque con 18 operaciones la muestra aún es corta: vigílalo y, si se confirma, sube su umbral o deja de operarlo. Si las tres expectancies fueran casi iguales, el grado no mediría calidad, sino tu confianza al entrar.

La ejecución se ve operación a operación: compara el R que planeabas (objetivo frente a stop) con el que cerraste. Si planeabas +2R y sales de forma sistemática en +0,6R, el problema no está en el setup, sino en cómo gestionas la salida.

Cómo diseñar tu propia escala

  1. Escribe los criterios de tu mejor setup mirando tus mejores operaciones: qué tenían todas en común antes de entrar. Si aún no tienes tus setups por escrito, empieza por tu playbook de trading.
  2. Dale a cada criterio sus puntos según lo que pesa. Si un criterio es imprescindible, mejor que sea una condición de entrada que una suma de puntos.
  3. Fija los umbrales en porcentaje de la puntuación máxima. Los de este artículo (70, 45 y 25 %) son un buen punto de partida.
  4. Decide qué parte de tu pérdida máxima diaria se lleva cada grado. Con 60, 35 y 20 %, un A arriesga el triple que un C. Cómo encaja ese presupuesto diario con el resto de límites, en gestión monetaria en trading.
  5. Puntúa antes de entrar, nunca después. Un grado puesto a posteriori mide el resultado, no la calidad.
  6. Revisa la expectancy por grado cada mes y ajusta la rúbrica, no la escala, cuando un grado no se comporte como esperabas. Si un A pierde, mira primero si la pérdida fue un error de ejecución: el método está en cómo analizar tus operaciones perdedoras.

Cómo lo hace The Trader Journal

En el Playbook la rúbrica que puntúa va en el contexto que agrupa tus setups (o en el propio setup, si lo tienes suelto): reglas de sí/no, puntos de 0 a N, opciones con peso positivo o negativo y notas de texto, además de recordatorios de entrada, stop, objetivo e invalidación. En el mismo Playbook está la escala global de grados C / B / A: para cada grado, la puntuación mínima en % del máximo de la rúbrica y la parte de tu pérdida máxima diaria que se lleva. Por defecto, son los valores de este artículo.

Antes de entrar, en el Planning marcas el checklist del setup, eliges el grado (o «no operar») y la mini calculadora te dice cuántas acciones o contratos caben con ese riesgo. La misma lógica está en la calculadora de tamaño de posición.

Después, en Stats, la pestaña EV incluye «Expectativa por grado», que te dice si tus grados distinguen calidad real, y «Planificado vs conseguido», que compara operación a operación el R que planeabas con el que cerraste. Y en las estadísticas de cada setup, el análisis por rúbrica muestra con qué frecuencia marcaste cada regla y el resultado de las operaciones en que se cumplía.

Sigue leyendo

Volver al blog